domingo, 14 de agosto de 2011

FINDE INCOMODO

Este fin de semana he aprendido algunas cosas:

Que la Sinceridad (Sencillez, veracidad, modo de expresarse libre de fingimiento)y la
Verdad (Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente) son cosas que hay gente que no quiere escuchar.

Que las Excusas (Motivo o pretexto que se invoca para eludir una obligación o disculpar una omisión) pueden llegar a ser asimiladas como realidades.

Que la Madurez (Buen juicio o prudencia, sensatez) no es un valor directamente proporcional a la edad.

Que el ser Maleducado (Descortés, irrespetuoso, incivil) no es hereditario.

Que el Amor (Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo) a veces no entiende de lazos familiares.

Que la Familia (Conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines de un linaje) en ocasiones no es más que una definición.

Que soy tremendamente Afortunada (Que es resultado de la buena suerte) de tener una familia Sólida (Asentada, establecida con razones fundamentales y verdaderas).

7 comentarios:

Chus dijo...

Enhorabuena Sara!!!

Tienes el mayor patrimonio.

Un besazo.

Maeva dijo...

Si algo he aprendido en los dos últimos años, quizá tres, es que familia y familiares no es lo mismo, y que compartas apellidos y "sangre" con algunas personas no la hacen ni tu familia ni personas importantes en tu vida.
Te llevas palos cuando menos te lo esperas de quien menos lo esperas, pero siempre hay alguien ahí, cuando más lo necesitas, y a veces, no es un familiar directo.

Me alegro de leerte por aquí otra vez.

un beso Sara!! y a la gente gilipollas, que le den, el tiempo, sin duda ninguna, pone a cada uno en su lugar, y con un poco de suerte, podemos verlo.

Zepequeña dijo...

Cuantas verdades!

Zepequeña.

Manolita dijo...

Me alegro de que hayas vuelto, te echaba de menos.

Un abrazo muy fuerte!

Anónimo dijo...

Tener una familia así es el mayor de los regalos. Y a los imbéciles que les vayan dando, como mucho que te sirvan para darte cuenta de la suerte que tienes con tener una familia de verdad, pero no te hagas mala sangre por ellos, que no merecen que les dediques ni un segundo. Un beso.

Isabel Maria dijo...

que palabras tan sabias, me alegro que vuelvas a escribir en tu blog, un beso guapa

Cris Sevilla dijo...

Pues si, subscribo totalmente tus palabras y las de nuestra querida Maeva... yo, desgraciadamente, también he podido comprobarlo en los peores momentos, pero mira, eso también nos sirve para que valoremos de verdad a la gente maravillosa que, siendo familia de sangre o no, siempre han estado a nuestro lado y esos, son los que se merecen todo, a los demás, ni nuestro desprecio..

Mil besos!!
Cris